VIA PRAGA
La seva guia els hi mostrarà Praga i la República Txeca
República Checa
Bienvenidos en la República Checa Historia a cada paso Praga la ciudad dorada El encanto de los castillos y palacios Monumentos sacros y lugares de peregrinaciones Los balnearios: lugares de descanso y recreo Vacaciones en el campo Cultura y folklor La República Checa, para todos los gustos en breve
Bienvenidos en la República Checa
Bienvenidos en los lugares donde confluyen las civilizaciones europeas. La República Checa, en el centro de Europa, no tiene costas pero gracias a sus enormes riquezas naturales y culturales supera esta aparente insuficiencia. Incluso en el contexto europeo es única la concentración de tantas destinaciones turísticas en un territorio relativamente pequeño. El territorio de la República Checa está rodeado por cordilleras montañosas por las que transcurren las fronteras naturales del país. Con una extensión de cerca de 79 mil km² y 10,2 millorens de habitantes la República Checa pertenece a los países europeos de tamaño pequeño o mediano, como lo son Austria, Bélgica o Hungréa. Su territorio es como un variopinto mosaico de regiones donde se ofrecen especialidades locales que merecen la pena y además en un viaje de esas características no se pierde mucho tiempo porque en unas pocas horas se cruza de una punta a la otra el país. La República Checa es un país agradable de lo que deja constancia el hecho de que muchos extranjeros lo eligieron como país de residencia temporal o permanente y que Praga, en la década de los noventa, se solía comparar con París de los años treinta del siglo XX. En la creación del pintoresco paisaje han tomado parte las fuerzas de la Naturaleza aunque también el hombre que ha esparcido como perlas de un collar las ciudades históricas, los miles de pueblos y las brillantes superficies de los lagos y estanques. Las sendas que conducen a las cimas de las montañas son fáciles de escalar porque la más alta Snezka mide 1.602 m sobre el nivel del mar. Una vez arriba llega la recompensa en forma de maravillosos panoramas que se divisan desde lo alto. El lugar más bajo de todos se encuentra en Hrensko, donde el río Elba abandona nuestro territorio para entrar en Alemania. El río nacional Moldava (en checo Vltava) que forma la espina dorsal de Bohemia y el río Morava que forma el eje de Moravia y muchos otros invitan a paseos en barcos o a practicar el piragüismo y el turismo acuático. La oferta de alojamiento, la red de restaurantes y los transportes públicos que funcionan bien, todo esto demuestra que en la República Checa los turistas están muy bien acogidos. Además tienen abiertas las puertas de las ciudades históricas, los castillos y los palacios y el que esté cansado del mundanal ruido de la civilización puede descansar en medio de la frondosa naturaleza … La República Checa ofrece una ventaja más: servicios de calidad y a buen precio que permiten una estancia agradable y la posibilidad de hacer excursiones para conocer el país. Bienvenidos en nuestro país.
Historia a cada paso
El gran patrimonio cultural histórico en forma de castillos y palacios, monasterios, ciudades fortificada y muchos ejemplos de arquitectura sacra románticamente ubicados en el paisaje, todos ellos son testigos mudos del pasado. También testimonian del saber hacer de las generaciones pasadas los monumentos técnicos. Son mundialmente famosos algunos productos y artículos checos y los personajes de la historia nacional, las artes y los deportes. Las huellas más antiguas aunque poco legibles, se deben a las tribus célticas que dejaron sus plazas fuertes, llamadas oppidum, otras se remontan a los tiempos del primer estado de la Moravia Magna y sus vestigios de monumentales plazas fortificadas. Los monumentos románicos conservados, las iglesias y los monasterios góticos, o la disposición de los cascos históricos de muchas ciudades testimonian de los reinados Premislida y Luxemburgo. En la geografía de los territorios pertenecientes a la Corona de Bohemia ha dejado una huella imborrable la actividad de Carlos IV de Luxemburgo, rey de Bohemia y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Él fundó en 1348 la universidad que lleva su nombre, la más antigua al noreste de los Alpes. A comienzos del siglo XV se produce el intento de reformar la Iglesia católica, cien años antes que en Europa Occidental, hecho plasmado en una serie de monumentos a las guerras husitas y el legado cultural y espiritual de aquella época. En Bohemia del Sur debemos a los husitas la histórica ciudad de Tabor. La importancia de las relaciones comerciales y la riqueza de las ciudades medievales queda patente en numerosos monumentos renacentistas. La influencia del Renacimiento italiano se percibe en Praga y el estilo renacentista checo se mantiene en una serie de palacios y centros urbanos, por ejemplo en las ciudades de Telc, Slavonice o Nove Mesto nad Metuji. La visita a alguna de las suntuosas mansiones renacentistas decoradas con esgrafiados suelen dejar un recuerdo inolvidable de las bellezas de la República Checa. Durante mucho tiempo el destino de Bohemia y Moravia estuvo vinculado con el de la monarquía de los Habsburgo. Dejando de lado los horrores de la Guerra de los Treinta Años y los conflictos de los checos con los nuevos monarcas, esta época plasma el auge de la arquitectura barroca. Las redondas cúpulas de los palacios y edificios sacros dispersos en toda la geografía del país recuerdan los nombres de los grandes arquitectos del barroco: Dienzenhofer y Santini. El paisaje rústico se modificó en muchas ocasiones y además de construir pequeñas iglesias en los pueblos, palacetes y palacios con extensos parques y dehesas, se plantaron hermosas alamedas. Precisamente a esta época se remonta la construcción del original sistema de lagos y estanques en Bohemia del Sur. El conficto entre el racionalismo y el romanticismo de la historia moderna se refleja en una serie de edificios de estilo clasisista o imperial y en los hermosos parques (destaquemos el grandioso recinto natural de Lednice y Valtice inscrito en la Lista de la UNESCO). También se construyeron nuevas ciudades, barrios o fortalezas militares. El estilo modernista llegó al país seguido del cubismo, posteriormente el funcionalismo y más tarde el realismo socialista. En 1918 nace Checoslovaquia, república libre en la que conviven las culturas checa, alemana y judía. La joven República Checa intenta reanudar las buenas tradiciones del legado checoslovaco.
Praga la ciudad dorada
Madre de las Urbes, Ciudad Dorada o Ciudad de las Cien Torres - estos son algunos de los calificativos que ostenta la metrópoli checa sobre el río Moldava. Praga es la parada obligada de los turistas que llegan a la República Checa y no es de sorprender ... Y es que la belleza arquitectónica de sus monumentos, la tradicional hospitalidad, la exquisita cerveza checa y la mezcla de las culturas checa, alemana y judía, todo esto anima el ambiente de la capital, una de las más bonitas de Europa y del mundo. A justo título, su casco histórico está inscrito desde el año 1993 en la Lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. El auge de la ciudad, que se extiende en el valle formado por el río Moldava poblado desde la Edad de la Piedra, se inicia cuando la primera dinastía checa de los Premislidas funda el Castillo de Praga en el siglo IX. Sin embargo, los monumentos más bellos se deben a la época del reinado del más famoso de los monarcas checos Carlos IV, en el siglo XIV. Luego sigue el manierismo del extravagante emperador Rodolfo II de Habsburgo que envolvió a Praga con su misterioso halo de astrología, enriqueciéndola con las artes de su corte. Muchas de las bellezas de la capital se deben a la época del barroco. Los admiradores de los monumentos pueden seleccionar de esta oferta infinita. Los monumentales palacios del barrio de Hradcany forman la puerta de entrada al Castillo de Praga con la catedral gótica de San Vito. Mala Strana es un barrio lleno de románticos rincones y agradables restaurantes; las casas patricias alteran con los palacios de la nobleza y con los encantadores jardines. En la Ciudad Vieja el turista puede darse un paseo por las tortuosas callejuelas medievales y salir a la plaza donde está el Ayuntamiento y el reloj. El ambiente misterioso y espiritual forma parte de la visita a la antigua Ciudad Judía, sus sinagogas, el Viejo Cementerio y las grandes colecciones del Museo Judío, unas de las más valiosas de Europa. El paseo más bonito de Praga transcurre por el Puente de Carlos, donde se concentran artistas y músicos callejeros. En la Ciudad Nueva la plaza Wenceslao es el centro de la vida comercial y de la vida nocturna. Aquí se concentra la mayoría de discotecas, clubes de jazz y cines. El evento musical más importante es la Primavera de Praga, festival internacional de música que se celebra en mayo, sin olvidar el festival de jazz o el festival de danza y baile moderno que se celebra en junio con el nombre de Tanec Praha. Todos los teatros, las galerías y los museos de la capital organizan numerosas actividades culturales. Los visitantes aprecian la calidad de los transportes urbanos y la red de metro. Praga es un centro atractivo para el turismo y para los negocios.
El encanto de los castillos y palacios
Los castillos y los palacios son la mayor riqueza cultural de la República Checa. El más famoso es el castillo de Karlstejn, construido cerca de Praga por Carlos IV para custodiar las joyas imperiales de las coronaciones que también debía ser un lugar de meditación y fervor del emperador. Sin embargo, es el castillo de Zvikov, en Bohemia del Sur, el que suele llamarse rey de los castillos checos, el castillo de Krivoklat se oculta en medio de profundos bosques y entre las ciudades de piedra de la región del Paraíso de Bohemia (Cesky raj) se encuentra el castillo Kost. Cerca de Karlovy Vary se alza uno de los castillos más antiguos, Loket. En Moravia destacan los hermosos edificios de estilo gótico renacentista del castillo de Pernstejn, antaño sede de la poderosa familia noble del mismo nobre. La joya más fina de la época renacentista es el palacio de Litomysl, inscrito en la Lista del Patrimonio Universal Cultural de la UNESCO. Ese mismo estilo ostentan la sede de los nobles señores de Rozmberk en Cesky Krumlov (monumento de la UNESCO), el extenso castillo y palacio de Jindrichuv Hradec y el de Velke Losiny, este óltimo conocido por los procesos de brujas en el siglo XVII. Algunos edificios fueron reconstruidos en estilos modernos, por ejemplo Bouzov, castillo de la Orden de los Caballeros Teutónicos, den Moravia Central, remodelado en estilo neogótico. El barroco ha dejado un gran número de palacios en medio del paisaje checo. En Bohemia Oriental se encuentra el grandioso palacio de Opocno con patio de arcadas y una gran colección de pintura o el hospital barroco de Kuks, decorado con el ciclo de esculturas barrocas Virtudes y Vicios, obra de M. B. Braun. En una de las superficies acuáticas se refleja desde un islote el elegante palacio de Cervena Lhota en Bohemia del Sur. Especialmente numerosas son las muestras de arquitectura palaciega barroca en Moravia Central y del Sur: Vranov nad Dyji que se alza en una alta roca sobre el río, después de la reconstrucción del castillo original. Es impresionante el palacio de Jaromerice nad Rokytnou y la monumental iglesia de Santa Margarita o el antiguo palacio arzobispal de Kromeriz con sus jardines únicos (monumento de la UNESCO). Los castillos más populares de la República Checa fueron construidos en estilo romántico en la segunda mitad del siglo XIX. Son palacios salidos de cuentos de hadas: cerca de Ceske Budejovice, en Bohemia del Sur, está el palacio de Hluboka nad Vltavou, copia libre de la arquitectura del palacio inglés de Windsor. El de Lednice en Moravia del Sur, cerca de la frontera con Eslovaquia y Austria, rodeado por un extenso recinto paisajista con muchos lagos y pequeños edificios (monumento de la UNESCO). Los castillos y los palacios no son meros monumentos históricos, sino lugares llenos de vida donde se organizan muestras históricas, festivales y esposiciones. En algunos pueden encontrar alojamiento o degustar la comida tradicional o incluso pasar allí sus vacaciones.
Monumentos sacros y lugares de peregrinaciones
La milenaria tradición cristiana ha dejado en la República Checa huellas únicas en forma de su variado patrimonio arquitectónico. Las iglesias y monasterios católicos forman la mayoría de los monumentos sacros aunque también son interesantes los de otros credos y también los monumentos judíos. En una serie de monumentos sacros se suelen organizar tradicionales procesiones coronadas con solemnes liturgias y acompañadas de ferias y fiestas populares. Estas últimas renovaron su tradición después de la caída del régimen comunista en 1989. Muchos monasterios han vuelto a la vida espiritual y en algunos se ofrece alojamiento y la posibilidad de vivir intensamente el irrepetible ambiente del genius loci. En la República Checa se hallan más de 300 lugares de peregrinación mariana. El más conocido está en Svata Hora, Monte Sacro, que domina la ciudad de Pribram. El templo barroco de Dobra Voda en Bohemia de Sur se levanta junto a una fuente milagrosa. En el norte del país destacremos la gran iglesia de Jablonne v Podjestedi que custodia la sepultura de Santa Zdislava y en Hejnice domina el impresionante templo mariano de estilo barroco. En Moravia hay valiosas iglesias de peregrinación en Dub y en Krtiny cerca de Brno. Han sido declaradas patrimonio de la UNESCO la basílica románico-gótica y la judería de Trebic. En Moravia los principales lugares de peregrinaciones se encuentran en el monte Hostyn donde se alza la capilla de la Asunción de la Virgen María, Svaty Kopecek (Monte Sacro) cerca de Olomouc y Velehrad al que se une la tradición de la llegada de los apóstoles eslavos, Cirilo y Metodio, que introdujeron la fe cristiana en nuestro territorio. La tradición de San Adalberto sigue viva en el monasterio de Brevnov en Praga fundado en el año 993. Un extenso monasterio premonstratense se encuentra en Tepla cerca de Marianske Lazne. De gran valor arquitectónico es el cercano monasterio de Kladruby con su original iglesia de estilo barroco-gótico, obra del arquitecto Giovanni Santini. Otra obra de este genial artista de orígen italiano es la capilla de San Juan Nepomuceno, en forma de estrella, erigida en Zelena Hora (Monte Verde) cerca de Zdar nad Sazavou, inscrita en la Lista del Patrimonio de la UNESCO. Otros monumentos de gran valor son los monasterios de Predklasteri cerca de Tisnov y de Osek cerca de Duchcov de estilo gótico cisterciense-borgoñés. La arquitectura gótica se puede admirar visitando los monasterios de Vyssi Brod y Zlata Koruna en Bohemia del Sur.
Los balnearios: lugares de descanso y recreo
La riqueza de las fuentes naturales minerales, termales y de las turberas se reparte en 37 balnearios con lo que la República Checa es una auténtica potencia de aguas mineromedicinales. Además de lograr excelentes resultados terapéuticos en el tratamiento de distintas enfermedades como las del aparato motor, sistema nervioso o problemas dermatológicos, los balnearios ofrecen descanso activo y agradables actividades culturales. Los programas mejor aceptados son los de wellnes en los que se ofrecen terapias balnearias en combinación con la alegría de hacer ejercicio o descansar para sentirse a gusto. El balneario más importante y el más conocido es el de Karlovy Vary con sus 12 surtidores de aguas termales. Su fama se remonta al siglo XIV cuando fue fundado por Carlos IV en el pintoresco valle del río Tepla. Por él pasaron muchos monarcas, políticos y artistas, entre ellos Goethe, Mozart o el zar Pedro el Grande. Los famosos de la actualidad suelen reunirse regularmente en el festival internacional cinematográfico que se celebra a comienzos de julio. Es el más importante organizado en Europa Central. Además de lograr excelentes resultados en el tratamiento del aparato digestivo, Karlovy Vary es un lugar de descanso activo en las canchas de tenis o en el campo de golf. Ofrece también bonitos paseos en medio de la naturaleza que rodea la ciudad. Para completar el triángulo de ciudades balnearios en Bohemia Occidental nombraremos la elegante Marianske Lazne y Frantiskovy Lazne de estilo neoclasicista. Al pie de las montañas Krusne se oculta Jachymov, primer balneario de radón donde la cientifica Marie Curie Sklodowska realizó una serie de descubrimientos. Otro balneario que espera a los visitantes es Trebon situado en la reserva biosférica en medio del bucólico paisaje de lagos y estanques de Bohemia del Sur. No olvidaremos nombrar los balnearios de Podebrady en la region de Bohemia Central y Janske Lazne en el corazón de las montañas Krkonose. En Moravia hay otros balnearios con aguas mineromedicinales: Luhacovice, donde se organiza el festival de música que lleva el nombre del compositor Janacek y otros dos: Karlova Studanka y Jesenik en el corazón de la sierra montañosa de Hruby Jesenik. En todos los balnearios de la República Checa los visitantes recobran la salud, la tranquilidad y nuevas fuerzas.
Vacaciones en el campo
La República Checa es el país ideal para descansar. Los visitantes pueden ampliar sus conocimientos de cultura e historie y al mismo tiempo entrar en calor haciendo deporte o visitando algún punto de interés turístico. Para conocer las belezas naturales los interesados tienen un sinfín de senderos y caminos turísticos muy bien señalados para hacer excursiones a pie o en bicicleta en las montañas de Sumava, en la Meseta Checo-Morava (Vysocina), en la región del río Elba o en Moravia del Sur. También hay corrientes de aguas rápidas para practicar el piragüismo el el rafting. Las superficies de los lagos y los embalses de Lipno, Orlik y Nove Mlyny brindan muchas posibilidades para practicar la vela, el surfing o simplemente observar el agua y pescar. Si desea apartarse del mundanal ruido de la ciudad y admirar el pintoresco paisaje checo en toda su belleza aproveche la posibilidad de emprender un vuelo de observación que ofrecen los aeropuertos deportivos. En decenas de centros deportivos urbanos, en canchas de tenis y campos de juego se ofrece toda la gama de deportes, tanto para los deportistas fornidos, como para los que practican deporte solo de vez en cuando. El hermoso paisaje invita a jugar al golf en una docena de campos, los más conocidos se encuentran en los balnearios de Karlovy Vary y Marianske Lazne. En la campiña hay muchas granjas con picaderos donde pueden montar a caballo y pasear por campos y bosques. Los visitantes puede asimismo intentar escalar las rocas en las ciudades de piedras areniscas, calcáreas o de granito en el Paraíso de Bohemia (Cesky raj), en la región de Kokorin y en otros lugares. En invierno las modernas instalaciones invitan a practicar el esquí en los centros de las montañas Krkonose. En las ciudades hay estadios para patinar o jugar al hockey sobre hielo. Además, siendo la República Checa el país del hockey, se suele patinar en cualquier pequeño lago o estanque.
Cultura y folklor
La oferta de funciones teatrales es variada (incluidos las de teatros al aire libre, por ejemplo en Cesky Krumlov), festivales de música (la Primavera de Praga), festivales cinematográficos (Karlovy Vary y Uherske Hradiste) y muestras donde cada uno puede elegir según su gusto. Para conocer las tradiciones locales y regionales recomendamos visitar algún festival folklórico donde se pueden conocer los secretos del baile y canto tradicionales y los secretos de la cocina local y las especialidades gastronómicas. Se ofrecen viajes y excursiones para degustar las cervezas checas o los vinos moravos y checos, los aguardientes y licores tradicionales: el licor de hierbas Becherovka de Karlovy Vary; el aguardiente de ciruelas Slivovice en la región de Valassko o el licor de serbas Jarabinka en Vysocina.
La República Checa, para todos los gustos en breve
La mayoría de los turistas suele visitar la República Checa por ver Praga, ciudad única por su arquitectura y cultura. Sin embargo, Praga no es, ni mucho menos, el único destino de interés turístico en el país. En las inmediaciones de la capital hay muchos lugares atractivos que merecen su visita. A guisa de ejemplo citemos el castillo real de Karlstejn, la histórica ciudad de Kutna Hora y la iglesia de peregrinación en Svata Hora cerca de Pribram. También los balnearios checos son muy populares, especialmente las tres elegantes ciudades en Bohemia Occidental. El balneario más conocido es Karlovy Vary. Una auténtica perla entra las ciudades de Bohemia del Sur es Cesky Krumlov, encantadora villa medieval a la que domina el castillo sobre los recovecos del río Moldava. Toda la región es famosa por sus monumentos y su pintoresco paisaje. En el territorio de Moravia destacan por su belleza las ciudades de Olomouc y Kromeriz, que ostentan muchos monumentos, auténticas joyas de la arquitectura barroca. Los turistas deberían visitar los palacios de Lednice y Valtice unidos por un extenso romántico parque. La naturaleza de la República Checa brinda muchas oportunidades para los amantes de las vacaciones activas. Muy atractivas son las ciudades de piedra, conjuntos de rocas, cuyas formas apuntalan la imaginación y crean una ambiente irrepetible. Les invitamos a visitar nuestro país. En cualquier temporada del año vivirá momentos inolvidables y enriquecedores. Aproveche la oportunidad de hacer una visita durante los mágicos días de Navidad o en Semana Santa cuando podrá apreciar las costumbres y tradiciones populares.
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